Juntos por la conservación de la ciénaga de Ayapel

En el departamento de Córdoba se encuentra uno de los recursos hídricos más importantes del país: la ciénaga de Ayapel, que además de ser una de las principales fuentes de economía en la región es uno de los pocos ecosistemas que aún conserva manatíes, especie en peligro de extinción.

Es por ello que, desde diciembre de 2020, las fundaciones Natura y Omacha se articularon con el objetivo de aunar esfuerzos para la implementación de algunas acciones en el marco del proyecto GEF Magdalena Cauca Vive, centradas en la protección y cuidado de los principales objetos de conservación de esta área protegida, por lo que se contó con la supervisión, acompañamiento y fortalecimiento de la Corporación Autónoma Regional para los Valles del Sinú y San Jorge – CVS y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

“Nuestros objetos de conservación incluyen especies de mamíferos con un alto grado de amenaza, así como la representación de peces significativos para la región, reptiles que se caracterizan por su presencia en el área y la conservación del bosque ripario y los zapales, que contribuyen a la conservación de toda el área protegida”, puntualizó Yenyfer Moná Sanabria, coordinadora del convenio entre las fundaciones Natura-Omacha.

Asociaciones de pescadores, instituciones educativas del casco urbano y zona rural, Corpoayapel, instituciones locales como la Alcaldía, Secretaría de Educación, Policía, Defensa Civil, entre otras, se unieron a la labor de protección y conservación de este complejo de humedales y de su principal especie: el manatí, un mamífero que ayuda a mantener el equilibrio de la vegetación y la buena salud de los ecosistemas.

La participación comunitaria fue fundamental durante todo este proceso, pues se contó con la vinculación del grupo de mujeres y grupo de varamiento de manatíes, quienes, comprometidos con el cuidado del área, participaron de las convocatorias realizadas a través de la radio local, brigadas ambientales, talleres y jornadas de capacitación, donde hicieron presencia: niños, jóvenes y adultos.

Todo este trabajo mancomunado entre la comunidad e instituciones ambientales y gubernamentales, permitió: la realización del programa radial “Hora del manatí”, brigadas ambientales, conformación del grupo “Guardianes de las Sirenas” (integrada únicamente por mujeres), creación de la red comunitaria de registro y monitoreo de manatíes, rescate cultural territorial en torno al manejo del manatí, fortalecimiento logístico y técnico al grupo comunitario de atención a varamientos y monitoreo participativo de la especie, y la iniciativa para la generación de acuerdos de conservación.

Como acciones de comunicación y divulgación, se diseñó y publicó el documento “Plan de manejo y conservación del manatí (Trichechus manatus), en el DRMI – Ramsar Complejo de Humedales de Ayapel” y un carticuaderno como herramienta pedagógica, además de la producción de video clips sobre las principales acciones adelantadas y sobre la cultura de los habitantes de esta región.

Para que todo este trabajo continúe de la mano de la corporación regional y la comunidad, se realizó la armonización de los planes de manejo de las figuras de DRMI y Ramsar, esto permitirá que la autoridad ambiental tenga un solo instrumento de ordenamiento que ayude a la buena gestión del ecosistema.

Para dicho plan de manejo se definió como objetivo preservar la biodiversidad del DRMI-Ramsar, privilegiando la interconexión ecosistémica con la planicie aluvial, el cauce fluvial del río San Jorge, los bosques naturales y el conjunto de arroyos de la cuenca, así como la preservación y protección del patrimonio cultural material e inmaterial de la cultura anfibia, sus actividades productivas y expresiones socioecológicas.

Es importante resaltar que desde el programa de modelación ecohidrológica-PMEH, se realizó: la construcción y calibración de modelos hidrológicos del río San Jorge hasta la ciénaga de Ayapel, hidrodinámico y trófico de la ciénaga de Ayapel, la parametrización del modelo social, la elaboración de insumos para escenarios futuros (2030, 2050 y 2100) y sus respectivas simulaciones.

“El proyecto ha generado un impacto positivo, ya que se articuló con las distintas acciones de conservación que se venían trabajando, fortaleciendo las estrategias de participación comunitaria”, asegura Yenis Simanca Lozano, bióloga del área de seguimiento ambiental de la CVS.

El proyecto GEF Magdalena Cauca Vive financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (FMAM), es ejecutado por Fundación Natura en alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), Fondo Adaptación y la Corporación Autónoma Regional de Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena).

 

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