COP4 del Acuerdo de Escazú: un paso clave para fortalecer la democracia ambiental

El Acuerdo de Escazú se ha consolidado como un instrumento fundamental para garantizar tres pilares de la democracia ambiental: el acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales. En este contexto, la Cuarta reunión de la Conferencia de las Partes (COP4), busca revisar avances, intercambiar experiencias y definir nuevas acciones que permitan fortalecer su implementación. 

Este evento se lleva a cabo del 21 al 24 de abril de 2026 en Nassau (Bahamas), donde se reúnen autoridades gubernamentales, organismos internacionales, sociedad civil y diversos actores estratégicos con el propósito de avanzar en la implementación del acuerdo y fortalecer la cooperación regional. 

Un aspecto muy importante es que, por primera vez, esta conferencia se realiza en el Caribe, pues aquí se concentra una alta participación firmante del tratado, ya que 10 de los 19 Estados Parte pertenecen a esta región. Este hecho resalta el papel protagónico del Caribe en la agenda ambiental regional y en la consolidación del Acuerdo de Escazú como herramienta de gobernanza. 

Cabe resaltar también el papel de Colombia, pues es la primera vez que el país participa como Estado Parte, tras la ratificación del Acuerdo de Escazú en diciembre de 2024. “Eso significa que nosotros a partir de la ratificación empezamos a construir una hoja de ruta, un paso a paso, una manera en la que el país se compromete a cumplir e implementar los parámetros del Acuerdo», afirmó Sandra Galán, Subdirectora técnica de Fundación Natura. 

Durante la COP4 se está haciendo un seguimiento a los compromisos adoptados en la COP3, realizada en Santiago de Chile en 2024, mientras se abordan temas como el desarrollo de los registros de emisiones y transferencia de contaminantes, la participación pública en la toma de decisiones ambientales, y el acceso a la justicia en estos asuntos. 

De hecho, en la segunda jornada “Colombia presentó ante toda la asamblea y ante el público, cuáles van a ser las formas, los instrumentos y las herramientas que se van a utilizar para tener acceso a la información ambiental y garantizar que todas las personas puedan usarla para la toma de decisiones ambientales; también cómo va a ser esa participación pública en esas decisiones ambientales, y cuáles serán los espacios o el ejercicio de los colectivos y de los ciudadanos para participar en ese proceso”, aseguró Sandra. 

Asimismo, Sandra Galán, en representación de Fundación Natura, está llevando a la COP los avances logrados en temas de equidad de género, acceso a la información y protección de defensores ambientales colombianos, por lo que resaltó el papel de Colombia frente al acceso a la justicia ambiental, abriendo el debate sobre cómo la justicia y los mecanismos de resolución de conflictos deben actuar para proteger a las personas afectadas por problemáticas ambientales. 

En ese sentido, la invitación para los países es a propiciar la cooperación y el fortalecimiento de capacidades para alcanzar los compromisos adoptados. Esto se logra de diferentes formas, pero una de ellas es pedagogía alrededor del Acuerdo de Escazú, para que la ciudadanía lo conozca, sepa cuáles son sus derechos y cuál es el ejercicio que el Gobierno está haciendo para implementar estos acuerdos.  

“Esta COP es muy diferente porque todas las discusiones de las delegaciones de los Estados Parte se hacen frente al público. Es decir, el público que es un grupo de personas que nos inscribimos para trabajar juntos y representar organizaciones de base, organizaciones de la sociedad civil o instituciones diferentes al Gobierno, estamos aquí observando y participando; y tenemos derecho y acceso a comentarios y opiniones. En ese marco, la participación del público es clave y tiene todo el sentido porque estamos hablando y asesorando alrededor del acceso a la información, de participación, de género, de equidad y de justicia», Galán. 

La presencia de Colombia representa una oportunidad para reafirmar su compromiso con la democracia ambiental, el acceso a la información y la protección de líderes y lideresas ambientales, así como avanzar en la implementación de políticas que garanticen estos derechos. Por eso, enumeramos algunas conclusiones de este espacio que avanza en Nassau: 

  1. El Acuerdo de Escazú es un tema relevante en toda América Latina y el Caribe, y su implementación es urgente en países que alcanzan cifras de violencia alarmantes contra defensores alarmantes. De acuerdo con el informe Missing Voices de Global Witness: Latinoamérica registra el mayor número de asesinatos documentados de defensores del medio ambiente (85% de los casos en 2023). Los ataques letales contra defensores se concentraron en cuatro países clave que representaron más del 70% de los asesinatos: Brasil, Colombia, Honduras y México.
  2.  

    Un tema que sobresale es la emergencia climática, ya que hay un 80% de probabilidad de que la temperatura media anual del planeta supere los 1,5ºC entre 2024 y 2028, por encima de los niveles preindustriales, según la Organización Meteorológica Mundial. Por esto, es urgente y necesario que el Acuerdo de Escazú priorice la emergencia y que los Gobiernos que firman cuenten con estrategias para abordar este tema.

  3. Finalmente, como Fundación Natura, compartimos muchos de los principios del Acuerdo de Escazú, como la igualdad y no discriminación, la transparencia y el acceso a la información, la participación pública y de todos los actores en la toma de decisiones, la equidad intergeneracional, la soberanía sobre los recursos naturales y la igualdad de cada uno de los países. Por eso, nos unimos al llamado de trabajar articuladamente y unir esfuerzos para la construcción de herramientas y la implementación de los acuerdos para seguir cuidando del territorio y de quienes lo defienden.
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