Por la protección de la principal arteria fluvial de Colombia

Los amaneceres y atardeceres, sus aguas, la fauna y flora que albergan, han marcado la vida y la historia de diversos pueblos que basaron su progreso cultural, económico y social en ríos como el Magdalena y el Cauca. Juntos conforman el principal eje socioambiental y arteria fluvial de Colombia, que además de ser fuente de vida, representa un sinfín de oportunidades laborales, políticas y económicas para el desarrollo de la Nación.

Desde su nacimiento en el macizo colombiano, hasta su desembocadura en la Costa Caribe, estos ríos no solo son la fuente de alimentación para muchas regiones y la inspiración para artistas colombianos, también son receptores de la contaminación, resultado del crecimiento e industrialización de las grandes ciudades. Los pueblos ribereños, siendo los más afectados, asumen las consecuencias y la responsabilidad de recuperar estos ecosistemas.

Es por ello que Fundación Natura, articulada con las comunidades, organizaciones ambientales, instituciones y entidades gubernamentales, ha venido trabajando por la protección, conservación y uso sostenible de la biodiversidad de los ecosistemas dulceacuícolas, a través de proyectos como el GEF Magdalena Cauca Vive.

Acciones adelantadas

Recuperar la conectividad de bosques habitados y transitados por especies amenazadas como el mono araña (Ateles hybridus), el mono aullador (Alouatta seniculus) y el chavarrí (Chauna chavaria), ha sido el epicentro de las acciones de restauración que se han implementado de la mano de las comunidades locales.

La recuperación de estas conexiones ha tenido como eje central los ecosistemas anfibios, donde los protagonistas son el bagre rayado (Pseudoplatystoma fasciatum), el bocachico (Prochilodus magdalenae), el manatí antillano (Trichechus manatus) y las comunidades de pescadores que dependen de la disponibilidad de especies que se encuentran amenazadas, por la contaminación del agua y los efectos del cambio climático.

La investigación y el monitoreo de la salud de los ecosistemas, también han sido parte fundamental del alcance de las actividades. Con rigurosidad científica, se han hecho aportes al país para el conocimiento de los ecosistemas dulceacuícolas, a través de la modelación ecohidrológica; y al monitoreo de su estado, a través del uso de bioindicadores y el reporte oficial de datos al Sistema de Información del Recurso Hídrico (SIRH).

Por eso hoy, en el Día Internacional de Acción por los ríos, resaltamos estas acciones que son una contribución a la conservación de la macrocuenta Magdalena – Cauca. El proceso apenas inicia y aún quedan muchas acciones para recuperar la compleja diversidad ecosistémica, social, cultural y económica de cada una de las áreas protegidas donde Fundación Natura ha adelantado actividades.

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